Tu destino no cabe en un molde o una etiqueta.
Te propongo un camino donde tú eres protagonista
Yo pongo el método; tú, tu verdad. Y ambas/os cocreamos el proceso que te pertenece.
No podemos pretender que una sola llave abra todas las puertas.
Soy Sandra Aurora Muñoz. Nací en Brasil el año 1974, hija de padres emigrantes españoles (ella, catalana; él, castellano) que se conocieron lejos de casa.
Crecí entre tres lenguas maternas (portugués, catalán, español), sin ajustarme completamente a ninguna cultura.
Esa sensación de no pertenecer del todo me enseñó que la libertad no está en encajar, sino en crear tu propio espacio.
A los 17 años empecé mi análisis personal. Desde la urgencia de entender por qué sentía lo que sentía. Mi abuelo, con quien compartía lecturas, entre ellas, sus obras completas de Freud; me había mostrado que lo que otros llamaban «intensidad excesiva» podía ser profundidad. Que lo «demasiado» podía ser, simplemente… diferente.
Y fueron estás lecturas a temprana edad, que me llevaron a conocer el psicoanálisis.
En paralelo, otra parte de mí, una parte igual de viva, buscaba expresarse. El teatro y la comicidad, la danza, la música… fueron mis primeras formas de expresarme y conectarme con el mundo.
De encontrarme con el otro sin tener que explicarlo todo con palabras.
Ese lenguaje artístico me habitó desde muy joven y nunca lo solté. Y así fue como acabé cursando la carrera de Arte dramático, para más tarde encontrarme con mi segunda graduación en Psicología.
Para mí siempre fue un camino que buscaba: un puente entre las artes y la psicoterapia.
20 años como payasa de hospital: el arte se transformó en medicina
Durante 20 años fui Garza, la payasa Garza.
Trabajé en hospitales, en Payasos sin Fronteras y varias ONG en contextos de crisis y vulnerabilidad. Llevé risa donde había dolor, juego donde había miedo, presencia donde había soledad.
Y esto me enseñó que el humor, la ternura y el arte pueden abrir puertas donde el dolor las ha cerrado. Que a veces necesitamos elevarnos para ver que nuestro problema no somos nosotros, sino el molde en el que intentamos encajar.
¿Por qué Garza?
Porque las garzas observan desde las alturas. Estudian el territorio con paciencia antes de descender. Cuando bajan, lo hacen con precisión y gracia, justo donde se les necesita. Y así trabajo: observando primero, sin juicios ni apuros. Viendo el panorama completo antes de intervenir. Entendiendo que cada persona, familia, dolor, requiere un acercamiento único.
¿Qué aprendí?
- Que el niño al que llaman «difícil» es el que más necesita ser visto.
- Que los padres «sobreprotectores» cargan culpas que nadie les ayuda a procesar.
- Que detrás de cada «berrinche» hay una sobrecarga sensorial real.
- Que el humor y otras disciplinas artísticas pueden ser terapéuticas si son combinados con técnicas formales de la psicología.
02. Espectááculo «Belle Ille on Mer».
03. Trabajo con adultos en el ámbito sanitario.
04. Proyecto social Cançó i Convivencia.
05. Musicoterapia aplicada al ámbito sanitario.
Siento el propósito de ayudar. Siempre he sentido el llamado empático hacia lo social.
Fundé Kokoro Centre hace 20 años para darle marco a este trabajo.
Creé el primer curso en Cataluña de «Comicidad psicocorporal como vía relacional» y “Riure per Viure” para maestros, voluntarios y personal sanitario. Fue patrocinado por el Gobierno de Cataluña y subvencionado por el Ayuntamiento de Barcelona durante varios años.
También colaboré con otras Instituciones y Universidades fuera de España, impartiendo formaciones y demostraciones en otros hospitales de Portugal, Brasil, Chile y España.
Y hace 10 años colaboro como docente en el máster de Pedagogía Hospitalaria de la Universidad de Barcelona.
Creo en una práctica profesional que une la clínica con lo humano, el análisis con la escucha y el saber con la sensibilidad.
La formación como búsqueda para ofrecer riqueza
Me formé en:
- Psicología.
- Psicoanálisis.
- Postgrados de terapia psicomotriz de integración.
- Terapia a través de las artes expresivas.
- Máster oficial en Atención emocional al niño hospitalizado.
Para tener más riqueza que ofrecer a quienes puedan necesitarla.
Porque cada persona que llega a tratarse necesita un abordaje individualizado que combina diferentes elementos: algunos, palabras; otros, más movimiento y silencio al inicio; otros… crear.
Mi método nace de esta convergencia: Artes expresivas, cuerpo, psique y palabra trabajando juntos.
Hoy, después de todo el vuelo
Vivo en Barcelona desde 1999. Sigo siendo brasileña, catalana, castellana y ninguna de las tres. Sigo siendo una psicóloga con alma de artista, o quizás una artista con formación terapéutica. También sigo observando desde la altura de Garza y bajando a tierra cuando hace falta.
Por qué hago lo que hago
Porque sé lo que es sentirse fuera de lugar. Lo que es tener una sensibilidad que no cabe en los moldes esperados. Lo que es migrar (geográfica y emocionalmente) buscando un espacio propio sin malestar psíquico.
Y sé también lo que es encontrarlo.
Por eso hoy acompaño a:
- Adultos neurodivergentes y neurotípicos cansados de enmascarar quiénes son. Personas con algún tipo de malestar psíquico, o simplemente con ganas de conocerse más a través del arte clínico.
- Niños con autismo que merecen comunicarse a su ritmo: con gestos, sonidos o silencios. Todos válidos, todos respetados.
- Niños con algún diagnóstico que merecen progresar desde el juego y el vínculo, y no solamente desde la reeducación.
- Familias que necesitan apoyo y asesoramiento especializado, orientado a comprender mejor a su hijo y en identificar estrategias prácticas que favorezcan el bienestar en la vida cotidiana del hogar.
- Profesionales que intuyen que la música, el movimiento y el arte pueden transformar su práctica.
No trabajo con etiquetas, trabajo con historias.
Mi promesa es simple: No te ofrezco normalidad, tal cosa no existe. Te ofrezco mi compañía, mi guía, mi presencia, junto a todos mis saberes…
Para ayudarte a encontrar una manera de estar en el mundo. Una más rica, más plena, más libre… la tuya, la propia, la única.
Arte Clínico:
mi identidad, mi propuesta
El arte, la voz, el cuerpo y la palabra no son recursos complementarios, son lenguajes legítimos del alma.
Después de todos estos años, desarrollé lo que llamo Arte Clínico: una metodología individual o grupal donde las artes expresivas son el puente entre lo que no se puede decir y lo que necesita ser expresado.
- Usamos el movimiento para regular el sistema nervioso.
- La música para encontrar otro ritmo de estar en el mundo.
- El humor para desarmar las defensas que ya no sirven.
El arte es el medio.
El fin eres tú, más libre.
Una invitación final
Si llegaste hasta aquí, quizás sea porque algo resuena. Tal vez es la idea de que no tienes que elegir entre tu sensibilidad y tu funcionalidad.
Que puedes ser:
- Intenso y exitoso.
- Diferente y valioso.
- Complejo y completo.
Como la Garza, he aprendido que a veces necesitamos elevarnos para ver que el problema no somos nosotros. Es el paisaje que nos dijeron que era el único posible.
Hay otros paisajes. Otros vuelos. Otras formas de habitar el mundo, de habitarte.
Si quieres explorarlas, aquí estoy.
Sin prisa. Sin juicios.
Y con las alas abiertas para acompañar tu propio vuelo.