Te ofrezco un espacio donde tu singularidad, la de tu hijo, paciente o alumno, es el punto de partida hacia una vida más autónoma, auténtica y feliz.
Abrazar la singularidad es descubrir mil formas de crecer.
¿Sabes por qué?
Porque cada quien florece a su tiempo y a su manera. Algunos, rápido y otros, despacio; algunos, en profundidad y otros, en extensión.
No es posible acompañar a un niño instrospectivo o sin lenguaje verbal con el mismo protocolo que usamos para alguien que necesita moverse constantemente para pensar, o para quien procesa el mundo a través de patrones y repeticiones.
El acompañamiento real no se basa en fórmulas universales, sino en miradas que respetan la singularidad.
A veces, la terapia, sin quererlo, intenta ajustar al sujeto a un molde que no es el suyo.
El niño que piensa saltando es llamado a quedarse quieto.
La niña que entiende el mundo con las manos debe contenerlas.
El adulto que se expresa mejor con imágenes es forzado a usar solo palabras.
Pero cada sujeto es un modo único de hacer con su cuerpo, su ritmo y su forma de decir. Y existe una manera de abordar aquello que deseamos cambiar o mejorar sin borrar lo propio. Porque el trabajo empieza cuando dejamos espacio a esa singularidad.
Por todo esto…
Creo que el arte —por transformar lo no dicho en gesto, melodía, trazo o movimiento— puede operar como un saber-hacer, una salida que permita disminuir el malestar.
Creo que el psicoanálisis —por su valentía para mirar lo que está oculto— puede ser un camino de liberación.
Que la psicología puede construir nuevos puentes e integrar corrientes y orientaciones.
Que la sensibilidad —por su capacidad de leer los silencios y su precisión para captar lo sutil— puede ofrecer un método.
Y, sobre todo, creo en un enfoque que abraza la diversidad, que no busca encajar a nadie en ningún molde, sino ayudar a cada persona a encontrar su propia forma y su invención creativa.
Esta es mi visión profesional; desde esta esencia nace lo que comparto.
Online y presencial
Para familias con hijos con TEA u otro trastorno del neurodesarrollo
Para que tu hijo consiga comunicarse con el mundo a su manera única y desarrolle todo su potencial. Para que las familias sientan seguridad en cada paso de la crianza y, a la vez, consigan sostén, escucha y bienestar emocional para disfrutar del vínculo que tienes con tu hijo.
Terapia para adultos
Porque mereces una vida auténtica donde puedas mejorar lo que es complejo para ti y potenciar todas tus capacidades.
Para profesionales de la salud, educación y psicoterapia
Te guío para combinar la profundidad de la psicología y el psicoanálisis con el Arte Clínico.
Aprenderás a conectar mejor con cada persona y a usar el arte y la música para abrir caminos donde la palabra sola no puede, sin perder tu estilo de trabajo.
Soy Sandra Aurora Muñoz, psicóloga, psicoanalista, especialista en Arte Clínico con formación en musicoterapia, arte dramático y conciencia psicocorporal/ emocional.
Mi experiencia se ha construido desde múltiples frentes: graduada en Arte Dramático por la UNICAMP (Brasil) y en Psicología por la UOC (Barcelona), Formada en Psicoanálisis y Musicoterapia, Diplomada en Psicomotricidad, Máster en Atención Emocional al Niño Hospitalizado.
20 años como payasa y musicoterapeuta de hospital. Más de una década trabajando como terapeuta especilizada en autismo y TND. Docente colaboradora de la Universidad de Barcelona y otras instituciones de formación profesional.
He sistematizado el enfoque del Arte Clínico como un método donde las artes expresivas y la creatividad son formas legítimas de intervención, comunicación y transformación.
De todo esto aprendí que cada persona necesita un abordaje único: que el humor abre puertas donde el dolor las cierra, que el arte comunica aun si no intervienen las palabras, y que no existe un protocolo que sirva para todos.
Creo firmemente que tu singularidad (la de tu hijo, alumno o paciente) no es algo a corregir o estandarizar, sino el punto de partida de todo trabajo.
Trabajo online y presencialmente. En catalán, español y portugués.
01
Completa el formulario.
Cuéntame qué necesitas y qué te trae hasta aquí.
02
Recibirás mi respuesta en un plazo máximo de 48 horas.
Leeré tu mensaje con atención y te responderé de forma honesta. Te indicaré si puedo acompañarte y de qué manera.
03
Si es el espacio adecuado, comenzamos.
Iniciamos un proceso cuidado y personalizado, desde una mirada clínica, sensible y profesional.
Un diagnóstico o una etiqueta no tiene que significar un límite.
Podemos mirar más allá y trabajar desde tus fortalezas, las fortalezas únicas de tu hijo o paciente, y no desde sus supuestas carencias.
Cada persona lleva dentro capacidades extraordinarias esperando ser reconocidas y exploradas. Mi trabajo es ayudar a descubrirlas y potenciarlas, para lograr una vida más autónoma, auténtica y feliz.